Una pizca de Colombia en Złoty Potok
Los eventos
organizados al aire libre tienen su encanto, sin embardo el factor que lo
indica es el tiempo – este fue fenomenal. El intenso calor que se
derramaba desde el cielo hasta los edificios de hormigon y en las calles de Częstochowa
causaban un notorio incremento de nerviosismo entre los habitantes de la
ciudad, pero no acontecia en el terreno del festival en Złoty Potok. El
XIII Festival de la Trucha fue unido al Festival de Jazz bajo el nombre de
Żloty Potok con Swing.
El evento
con todo su esplandor se presentaba admirablemente. En todo el terreno estaban
localizadas las parrillas de grill, carpas con cervezas, estans con artesanias,
tatuajes de henna, pelucas o con picmentos para el cabellos – en
conclusion todo aquellos elementos tan caracteristicos de festival estuvieron presentes,
a la disposicion de los visitantes. Como variedad, se podia observar barriles
con CO, lo cual en mi opinion en un evento de ese tipo era algo sumamente
exotico. Tambien se encontraban varios distribuidores de agua que enfriaban las
cabezas y nivelaban el efecto de calor.
Desafortunadamente
no pude estar presente durante las presentaciones del sabado, lo cual no fue
resultado de mi ignorancia, sino de las obligaciones que implican una amistad.
Estuve en un matrimonio, donde mi sensibilidad musical fue expuesta a una gran
prueba, a pesar de todo me diverti muchisimo.
No faltaba
poco para que el domingo tambien omitiera el evento. Pero esa es otra historia.
A las 17:30 h. Tuvimos grandes problemas para estacionar el carro, durante 20
min estuvimos buscando en los alrededores algun lugar vacio para aparcar.
Pudimos al final acercarnos a la escena- pasando por un lugar en el cual se
podia comprar bebidas frias.
Y nos
trasladamos a los anos 20. No poseo educacion musical, ni oido, ni se cantar ni
mucho menos tocar algun instrumento – la musica la defino intuitivamente,
un metodo altamente desarrollado en mi. Por esta razon no voy a escribir acerca
de la virtuosidad de los musicas, no criticare alguna nota tocada fuera de
lugar – afortunadamente no tengo que hacerlo. Presentare solo mi
percepcion.
Gracias a Fice OÕclock Orchestra, me
traslade a una humeada cafeteria de los anos 20, donde los instrumentos vivos y
una alegria notoria de proporcionar musica contagiaba al publico. Los musicos
de Five OÕ clock Orchestra, a pesar de una experiencia de 40 anos siguen
demostrando gran entusiasmo por su musica y profesionalismo en su presentacion.Solo
puedo envidiarlos – les deseo para que en los siguientes anos toquen con
el mismo fervor.
La unica desilucion durante las
presentaciones fue el concurso de conocimiento sobre el jazz. Una idea muy buena, pero mal realizada.
En primer lugar, tomo mucho tiempo, en segundo lugar y lo mas importante: no me
gusto el comportamento del Sr. Tadeusz E Ehrhahdt-Orgielewski, quien
evidentemente aburria y trataba a los participantes del concurso con gran
arogancia, criticanto la falta de conociemiento. El concurso seberia realizarse
de manera escrita durante los conciertos y los tres mejores participantes
podrian brillar con su conocimiento musical en la escena. El Sr.
Ehrhahdt-Orgielewski estaria satisfecho y la forma del concurso ahorraria
humillacion a sus participantes.
Lo que acontecio despues fue solamente
mejor. Bucaramanga es una ciudad de Colombia en la region de Santander. De alli
provino un grupo musical llamado Sincopa Jazz Band. Fue la tuerca principal del
programa. Musicalmente fenomenales en cada nota, podia ademas sentirse la
sangre caliente latina. El publico frente a la escena emprezo a espesarce, la
diferencia de edades abarcaba 60 anos, los ninos saltaban, los jovenes se
movian al ritmo de la musica, las mujeres bailaban y los mayores sentados en
sus bancas con satisfaccion seguian el ritmo con la cabeza.
La vocalista emanaba de la escena con
su sensualidad, llamando la atencion de los hombres. El apogeo de las emosiones
surgio cuando el grupo dejo su estandar de jazz y se concentro en la musica
latina. Habia fiesta bajo la escena, una tormenta de aplausos, el publico
sorprendido pero muy satisfecho movia la cabeza. Hubo solo un bis. El motivo
fue el vuelo al amanecer que tenian programado sus integrantes a America del
Sur. Dejaron un vacio, pero solo porque el aperitivo que proporcionaron amplio
el apetito. Puedo solo esperar, que Sincopa Jazz Band visitara nuevamente
Częstochowa y en un ano los volveremos a ver en Złoty Potok.
Como evaluar el festival? Fue un buen
evento, asi lo puedo denominar, porque hubo gran diversidad. Hubo todo lo
que les gusta a los Polacos:
cerveza fria, buena comida (el hotel Kmicic en sus estands servia trucha de 17
diversas maneras), hermosas mujeres, musica muy interesante y la posibilidad de
divertirse con toda la familia. Todos los epitetos anteriormente mencionales
denominan el XIII Festival de la Trucha en Złoty Potok, en cada
configuracion posible siempre
reflejaran el caracter del evento y la fuena fama de los
acontecimientos.
Tomasz Żmuda
Fotos: Marcin Figurny
